
1. Automasaje de cuello y hombros
El cuello y los hombros son zonas donde acumulamos mucha tensión. Puedes usar tus manos o un rodillo pequeño para masajear suavemente cada lado del cuello y los trapecios, liberando nudos y mejorando la circulación.

2. Automasaje de espalda con rodillo
Usando un rodillo de espuma, puedes aplicar presión suave a lo largo de la espalda, desde los hombros hasta la zona lumbar. Esto ayuda a relajar los músculos tensos y mejora la flexibilidad de la columna.
3. Automasaje de piernas y glúteos
Con las manos o un rodillo, masajea los muslos, gemelos y glúteos para liberar tensiones tras estar mucho tiempo sentado o después del ejercicio. Esto también ayuda a reducir la sensación de pesadez en las piernas.
4. Automasaje de manos y antebrazos
Ideal para quienes pasan mucho tiempo frente al ordenador. Masajea cada dedo, la palma y el antebrazo para aliviar la fatiga muscular y prevenir molestias en articulaciones y tendones.
5. Automasaje facial
Un masaje suave en frente, sienes, mejillas y mandíbula ayuda a reducir tensión, mejorar la circulación y relajar los músculos faciales, aportando una sensación general de bienestar.
Conclusión
Estas 5 técnicas de automasaje son fáciles de integrar en tu rutina diaria y no requieren equipamiento complicado. Practicarlas regularmente ayuda a reducir tensiones, mejorar la circulación y cuidar tu bienestar físico sin salir de casa.
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